Aventuras y desventuras de un salmantino errante

jueves, 3 de mayo de 2007

Fin de semana en Delaware

Dela...where?...es la tipica broma que hace la gente sobre este, que fue el primer estado (como ponen en las matrículas de los coches). Es un estado pequeñito, costero, que viven como unas 300-400 mil personas y que vive principalmente del turismo, y de las empresas financieras que aprovechando su fiscalidad (no tienen IVA p.ej.), se han instalado allí.

La mayoría de la gente de Maryland va en verano a este sitio, que es como definirlo...el Benidorm de la costa Este americana. Cuando iba con el coche, iba recordando esas series americanas, tipo Melrose Place, que en la cabecera hacia un tour por Rodeo Drive y todas las zonas chics de Los Angeles y te abrumaba tanto neón y sobre todo un cartel casi montado uno encima del otro. No se si es que estoy muy acostumbrado a los carteles en Europa, pero no me parecen tan abrumadores.

Desafortunadamente hemos perdido la cámara que teníamos en este viaje, y aunque esperaba poder empezar a poner unas cuantas fotos, creo que habrá que esperar a que nos compremos otra cámara.

Nos fuimos un viernes por la mañana, tanto mi pareja como yo habíamos pedido el día libre, queríamos cambiar un poco de aires y salir de la rutina que tenemos, entre semana horarios largos, ella por su trabajo, yo por mis viajes. Nos habíamos alquilado un coche, por supuesto automático, ya que se venden poco los manuales o "standard" como dicen aquí. Yo había pedido un coche pequeñito, acordandome de la experiencia en Inglaterra con mis padres en que cogiendo un coche grande, con tantas cosas diferentes a las que te tenías que habituar, no añadir la dificultad de mover un coche grande y tener problemas al aparcar. Aunque ese no es un gran problema en este país. Claro, si estas dispuesto a pagar, a no ser que vayas a ciudad pequeña, barrio poco centrico o a un centro comercial.

La primera fue en la frente: nos habían puesto un coche más grande por el mismo precio, ya que no tenían otro modelo más pequeño. El tio de la empresa de alquiler nos llevó al garaje, se montó, y me estaba explicando lo del "upgrade" a un coche más grande, con cuanta gasolina tenía que devolverlo, como devolverlo fuera del horario de la oficina, etc. Cuando el tio se fue como alma que lleva el diablo, me montó en el coche, miro la caja de cambios, miro a mi pareja, los dos miramos la caja de cambios, y dijimos a la vez: y ahora que?. Nosotros nunca habíamos conducido un coche automático y pensabamos que tendría tres posiciones, parar, para delante y para detrás. Pero no, tenía cinco. Asi que nosotros nos dispusimos a mirar la guantera del coche, evidentemente no había nada en plan de "conduzca un coche americano para dummies" o algo así. Para que luego diga mi amigo Dani que los americanos piensan que "todo el mundo es tonto".

Total que ante el desconcierto, nos fijamos que había un señor a nuestra derecha con un mega todo-terreno que parecía estar esperando a que nos movieramos. Estabamos como el jueves, en el medio del garaje. Mi pareja que es más resuelta que yo, ni corta ni perezosa salió del coche y le dijo, no si asustada, porque el señor, resultaba ser un negro bastante voluminoso y con cara de pocos amigos. Mi pareja le dijo: "Mira es que somos europeos y nunca hemos conducido un coche automático, nos podría explicar como va?", que el traduciría probablemente por un: "como bien sabes los europeos somos un poco ceporrillos y estamos en la edad de piedra de la conducción". Total que el señor a pesar de su cara de pocos amigos, fue bastante amable, me explico para que era cada una de las posiciones. P de Park para dejar estacionado el coche, D de Drive para ir hacia delante, R de Reverse para atrás, N de Neutral que suponemos que sería el punto muerto y una posición más que no recuerdo la letra por si estas en una zona que desliza para darle más...potencia tal vez? ni idea.

Si ponias la posición en D, tenías que tener pisado el freno o sino el coche se ponía andar automáticamente, despacito pero se ponía andar.

La verdad que al principio iba un poco acojonadillo, mi pie izquierdo acostumbrado a tener un pedal debajo tenía querencia al freno (que peligro), y bueno, que los cruces en los EEUU, ya lo he comentado aquí, son la pera limonera. Primero los semáforos están colgando enmedio de la calle con lo que no están a la altura de la línea de parada sino más adelante. Luego que si vas a girar a la derecha y esta en rojo pero no viene nadie, puedes girar. Pero todavía ni los mismos americanos saben decirme si hacía la izquierda ocurre igual en caso de que el sentido de la circulación sea hacia la izquierda. Vamos, lo ideal para un pobrecito europeo, atenazado con las dudas de y ahora puedo pasar o no? al final te guías por las pitadas de la gente, que indican que seguro que algo no estas haciendo bien.

Los primeros 50 kms iba tenso, pero al ir ya en carretera, vas cogiendo soltura y te relajas, y la verdad, en carretera no notas gran diferencia, ya que apenas cambias de marchas. Lo único que te tienes que acostumbrar a frenar, ya que aunque sueltes el acelerador, al ser gasolina, tarda bastante en bajar de marcha el solito. Vamos que deben gastar bastantes frenos. Pero que más da un frenito más que uno menos? Esta es la sociedad de la abundancia.

El paisaje en el viaje era muy verde, como si estuvieramos en la campiña inglesa. Atravesamos un enorme puente, que es una pena que no podais ver las fotos que sacamos mientras circulabamos por el. Unía la peninsula que comparten Delaware y Maryland, al estilo del puente de San Francisco, enormemente largo, agusto 4 o 5 km o más.

Aparte de perdernos un poco, no mucho para no conocer la zona, Llegamos a Rehoboth Beach, que es así como se llamaba la zona, aunque nosotros nos hospedamos en un pueblecito antes, la verdad, como he dicho, era como un Benidorm, bastantes bares, restaurantes, tiendas de caramelos? (muchisimas), todas en primera línea de playa.

Nosotros aparte de irnos a un centro comercial a comprar cosas que hacía meses que necesitabamos pero al no disponer de coche no habíamos podido comprar, nos acercamos un día a una zona de parque natural, donde había una playa enorme de esas desiertas. Me la imagino como estas playas donde desembarcaban los espias estos alemanes en suelo americano antes y durante la segunda guerra mundial.

El señor del bed&breakfast nos había dicho que podía ser que pudieramos ver ballenas y delfines, pero la unica ballena que vimos fue una señora que se estaba untando bien de un aceite que parecía de oliva por su brillo (que me perdone esta señora la ofensa por la licencia literaria). Una pena porque me hubiera gustado ver el espectaculo aunque fuera desde la playa.

El domingo por la mañana teníamos que regresar, así que como siempre se nos hizo cortito.

De momento esta es nuestra segunda excursión, si contamos la que hicimos a Nueva York cuando vine en Octubre pasado. Pero este fin de semana promete, vamos probablemente a ver una carrera de coches de esos hechos a mano, y a un mercadillo que van hacer cerca de la estación de trenes donde voy yo todos los días.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno me alegro que hayas descansado un poco despues de tanto trabajo.

Por cierto, te estas americanizando, no se dice abrumantes, sino abrumadores je je y lo de tantas tiendas de caramelos igual es por lo del tabaco ¿no?

Venga un saludo, piensa que ya llega el verano ;-)

Ah, no me preguntes otra vez quien soy, que mas da, ni te conozco y ademas estamos a 12.000 km ;-) pero cuidate y sigue escribiendo¡¡

Alberto dijo...

Cojonuda esta nueva entrega, parece que estemos allí viviendo el American Way of Life. Muy bueno lo de la ballena jajajjaja

Esperamos ansiosos fotos y nuevas entregas...

Carlos dijo...

Ju ju ju, yo quiero ver fotos de la carrera de coches hechos a mano ésa... no venden cámaras digitales desechables?